Pasta con sardinas y calabacín
Aroma de pasta italiana, en algún lugar a orillas del mar. Pero al probarlo te sorprenderá descubrir algo inusual. Un ingrediente que no pertenece a la cocina italiana. Es la pasta de sésamo que combina muy bien tanto con el calabacín como con las sardinas y aporta algo de cremosidad a la salsa. ¡Veamos quién se atreve a probar esta combinación!
Ingredientes
2 calabacines pequeños (aprox. 200 gr)
200 gr pasta larga (usé linguine)
50 gr sardinas en conserva (en aceite o al natural)
30 gr pasta de sésamo (tahini)
1/2 manojo pequeño de perejil
2-3 ramitas de eneldo
2 dientes de ajo
1/2 limón
2.5 cucharadas aceite de oliva
sal, pimienta negra, copos de chile
Porciones: 2
Cómo preparar pasta con sardinas y calabacín
- Elija calabacines tiernos para que tengan la piel fina y no tengan muchas semillas o semillas grandes en el centro. Se lavan y se pelan parcialmente solo si no son ecológicos. Se cortan en rodajas finas (como las patatas para chips; aprox. 1 mm) con el cuchillo o más fácilmente, usando un rallador de este tipo para que las rodajas salgan iguales. Se espolvorean con sal y se dejan reposar sobre papel de cocina hasta que se necesiten (mínimo 5 minutos). Se secan luego con papel absorbente para que queden secas.
- Se pone a hervir una olla con abundante agua y sal. Se añade la pasta y se hierve según el tiempo del paquete.
- Se pican las hierbas. Se aplastan las sardinas con un tenedor (si tienen espinas, se retiran antes de aplastarlas). Se pone la pasta de sésamo en una tacita y se mezcla con 2 cucharadas de agua caliente de la pasta, solo lo suficiente para que la pasta quede más fluida, que no esté pegajosa.
- Se calienta una sartén ancha en la que rocía 1/2 cucharada de aceite (solo lo suficiente para engrasar bien el fondo). Añada las rodajas de calabacín y 1 diente de ajo machacado y saltee a fuego alto, removiendo frecuentemente, solo 1 minuto, hasta que se ablanden ligeramente. No lo deje más, para que no se deshaga. ¡El calabacín debe quedar crujiente! Retire el calabacín a un bol.
- En la sartén añada 2 cucharadas de aceite y 1 diente de ajo machacado. Saltee 30 segundos, hasta que huela agradable, luego añada las sardinas desmenuzadas, copos de chile al gusto y mucha pimienta negra recién molida (aprox. 20-25 vueltas de molinillo). Saltee otros 2-3 minutos, hasta que los trozos de sardina se doren ligeramente.
- Añada las hierbas picadas y saltee otro minuto.
- Añada la pasta escurrida, espolvoree sal y continúe mezclando, para que la pasta se cubra con la salsa.
- Apague el fuego y añada la pasta de sésamo. Mezcle bien. Pruebe de sal.
- Al final añada el calabacín, la ralladura de 1/2 limón y el zumo de limón y mezcle solo unas veces más. Sirva inmediatamente.