Alivanca con granos crujientes de maíz
Con tantos postres modernos y fácilmente accesibles a nuestro alrededor, quizás hayan olvidado la sencilla y tradicional alivanca. No pasa nada, para eso me tienen a mí, para recordarles recetas antiguas adaptadas a los tiempos nuevos.
La idea me vino cuando los de Bonduelle me pidieron probar el maíz en grano al vacío, superdulce y crujiente. Lo especial de este maíz es que es naturalmente dulce, sin azúcar añadido, y los granos son grandes y crujientes. Lo segundo que noté es que al abrir la lata se siente el olor agradable, dulzón, como de maíz fresco hervido.
Me pregunté entonces cómo sería una alivanca esponjosa en la que estos granos de maíz contrastaran en textura y color. Ya me conocen bastante bien, soy golosa y curiosa, así que me movilicé rápidamente y horneé este bizcocho rumano. La primera tanda no duró ni 30 minutos en la mesa y por la noche tuve que hacer otra con aún más granos de maíz, petición expresa.
La alivanca me pareció mejor el día que la hice, pero lo que quedó para el día siguiente también se mantuvo esponjoso.
Ingredientes
450 g queso fresco de vaca (requesón)
3 huevos
100 g harina de maíz
1/2 lata de maíz Gold Bonduelle (de 425 ml)
200 ml leche
100 g azúcar
1 sobre de azúcar vainillado
50 g mantequilla a temperatura ambiente
60 ml nata para cocinar (32% grasa)
35 g harina blanca
1 punta de cuchillo de canela
1 pizca de sal
1/2 cucharadita de polvo de hornear
Porciones: 8
Cómo preparar alivanca con granos crujientes de maíz
- Se escurre el maíz de la lata. En un cazo se pone la leche a calentar y cuando esté caliente, se añade el maíz y el azúcar vainillado. Se apaga el fuego. Se tapa el cazo con un plato y se deja infusionar 15 minutos.
- Se pone el maíz en un colador, para que escurra bien.
- La leche del maíz se pone de nuevo en el cazo y se añade el azúcar. Se mezcla hasta que se disuelva. Se añade la harina de maíz y se mezcla bien. Se hierve luego a fuego lento, removiendo constantemente hasta que la harina de maíz se hinche un poco y obtenga una polenta blanda como una crema de vainilla. Se deja enfriar la polenta (remueva varias veces durante este tiempo para acelerar el enfriamiento). Durante este tiempo la polenta se espesará un poco más.
- Se pone el queso fresco en un bol y se mezcla con las yemas. Mezcle bien, de modo que no queden grumos grandes de queso.
- Se añade la mantequilla batida a punto de pomada y se homogeneiza. Se añade la nata y se mezcla.
- Se añade la polenta enfriada, la harina blanca (tamizada previamente con el polvo de hornear, la canela y la sal). Se mezcla todo muy bien. Obtendrá una mezcla espesa. Se incorpora el maíz.
- Las claras se baten a punto de nieve firme. Se añade la espuma a la mezcla anterior, en 3 tandas, mezclando suavemente con el batidor.
- Se vierte la mezcla en un molde untado con mantequilla (puede usar un molde redondo de 20 cm de diámetro o cuadrado de 18 cm de lado).
- Se hornea a 180°C durante 50-55 minutos. La alivanca se dorará ligeramente en los bordes y es posible que aparezcan pequeñas grietas en la superficie.
- Se deja enfriar completamente y luego se puede cortar en porciones. Se sirve sola, espolvoreada solo con azúcar glas o con crema agria mezclada con azúcar.
La harina de maíz cocida en leche
La mezcla antes de añadir el maíz y las claras
La mezcla al final
La alivanca horneada
La alivanca desmoldada