Pesto de rúcula
Pesto de otoño con nueces de este año de la abuela y la rúcula más fresca y tierna cultivada cerca de Cluj. La rúcula, cuanto más joven (incluso baby) más delicado es su sabor. Cuando madura, el sabor amargo y picante se intensifica. Y cuando las hojas son grandes y la planta es vieja, el sabor amargo se vuelve incluso desagradable. A este aspecto hay que prestar atención al hacer este pesto. Usa una rúcula fresca cuyo sabor te resulte agradable al probarla directamente de la bolsa. Yo prefiero la tierna aquí.
Ingredientes
75-100 g rúcula (tierna)
50 g nueces (sin tostar)
45 g aceite de oliva
30 g parmesano rallado
1 diente grande de ajo
2 cucharadas de zumo de limón
2 cucharadas de agua
sal
Cómo preparar pesto de rúcula
- En un mini procesador poner las nueces y triturar hasta que estén picadas. Añadir la rúcula y el ajo y triturar hasta que estén picados.
- Añadir el aceite de oliva, el zumo de limón y un poco de sal y triturar hasta obtener una pasta lo más fina posible.
- Añadir el parmesano y triturar de nuevo durante más tiempo hasta que quede cremoso. Si la pasta está muy espesa, añadir agua y triturar de nuevo. Puedes usar más agua si quieres que el pesto sea más suave, como un aliño. Con 2 cucharadas queda como un paté untable.
- Ajustar de sal. Guardar en el refrigerador (no se oxida).