Sopa rústica de tomates
¡La sopa del momento! Justo ahora los tomates maduran a toda velocidad, su aroma se concentra y es tan fácil hacer una buena sopa con ellos... El mérito de esta receta es de José Pizarro.
Ingredientes
2 kg de tomates bien maduros
5 dientes muy grandes de ajo (o una cabeza pequeña de ajo)
1 cebolla pequeña
2 ramitas abundantes de tomillo fresco
6-7 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
queso de oveja semicurado (tipo Manchego, Graviera u otro similar)
aceite aromatizado con jamón (o lonchas de jamón)
sal, pimienta negra
Porciones: 4
Cómo preparar sopa rústica de tomates
- Los tomates se cortan por la mitad, se limpian en la zona del tallo y se colocan en la bandeja del horno con el corte hacia arriba. Se espolvorean generosamente con sal y se pone el ajo pelado pero entero entre los tomates. Se rocía todo con 5 cucharadas de aceite.
- Se asan los tomates a 160°C durante 1 hora. Durante este tiempo se ablandarán, se dorarán ligeramente por los bordes y soltarán jugo en la bandeja.
- Se dejan enfriar un poco los tomates, luego se quita la piel. Se desprenderá fácilmente. Con un tenedor se aplasta el contenido de la bandeja (los tomates asados y el ajo) que se mezclará con el jugo de la bandeja.
- En una olla añadid 1-2 cucharadas de aceite y sofreíd la cebolla en cubitos hasta que se ablande.
- Añadid todo el contenido de la bandeja con los tomates y completad con 300 ml de agua (o caldo de pollo dice José). Introducid el tomillo entero en la sopa. Coced todo 10-15 minutos, probando de sal hacia el final.
- Dejad enfriar un poco. Repartid la sopa en boles, añadid lonchas superfinas (como papel) de queso de oveja y goteadlo con 1 cucharadita de aceite aromatizado con jamón. Moled un poco de pimienta negra y si lo deseáis, decorad con hojas de tomillo. Servid con pan tostado sobre el que ponéis lonchas de jamón si no tenéis aceite de jamón. Sin embargo, ¡cuando lleguéis a España y veáis este aceite no os lo perdáis! 😉
* si queréis que la sopa siga siendo lacto-vegetariana, en lugar de aceite de jamón podéis experimentar con otros aceites infusionados (picante, con albahaca, con limón... o aceite de aguacate, pistacho...). - Está buena también recalentada.