Alitas de pollo con jengibre y cebolleta
Ingredientes
1 kg de alitas de pollo (sin las puntas y cortadas en dos segmentos)
3/4 cucharadita de pimentón dulce
1/4 cucharadita de pimentón ahumado
1 cucharadita de ajo granulado
1 cucharadita de jengibre en polvo
sal, pimienta negra
1 cucharada de aceite
1 cucharadita de jengibre rallado fino (pasta)
1/2 cucharadita de orégano seco
1 cucharadita de pasta de chile picante
1 cucharada de mantequilla
4 tallos de cebolleta tierna
Porciones: 4
Cómo preparar alitas de pollo con jengibre y cebolleta
- Las alitas se espolvorean con los condimentos y luego se vierte el aceite. Se masajean para cubrirlas uniformemente.
- Se colocan en la bandeja del horno, separadas unas de otras, y se hornean a 220°C durante 35 minutos (si tenéis programa de dorado extra, usadlo, se dorarán más bonitas; si no, el programa arriba-abajo). A mitad del tiempo, verificad las alitas y cuando hayan soltado grasa en la bandeja, con un pincel de silicona untadlas con la grasa que han soltado.
- Cuando las alitas estén hechas (verificad que una esté hecha hasta el hueso, sin embargo no las dejéis secar demasiado en el horno, deben quedar jugosas) y doradas, sacad la bandeja del horno.
- Cortad las cebollas por la mitad a lo largo y luego en segmentos tan largos como queráis.
- Añadid el jengibre en pasta, la cebolleta y desmenuzad el orégano entre los dedos. Mezcladlo rápidamente hasta que sintáis el agradable olor del jengibre. El jengibre y la cebolla se cocinarán ligeramente con el calor de la carne y de la bandeja.
- Añadid la mantequilla y la pasta de chile y mezclad de nuevo hasta que las alitas se glaceen (la mantequilla se derretirá con el calor de la bandeja).
- Servid inmediatamente mientras están calientes.