Polvo de tomate
El polvo es una excelente manera de conservar el aroma de los tomates de verano. De esta forma nos acompañará a lo largo de toda la temporada fría. Se puede añadir en estofados, sopas y caldos, en la masa de pan o focaccia, en el aliño para ensaladas, en mezclas de condimentos, en cualquier lugar donde uséis tomates pero su aroma no sea satisfactorio. Un poco de polvo y llevaréis la dulzura de los tomates de verano a vuestros platos.
Si mezcláis 1 parte de polvo con 2 partes de agua obtendréis pasta de tomate instantánea. Y si mezcláis 1 parte de polvo con 4 partes de agua y algunos aromas (ajo, orégano, albahaca) obtendréis una salsa de tomate instantánea.
Ingredientes
tomates bien secos
Cómo preparar polvo de tomate
- Los tomates se pueden secar en el horno siguiendo el método de aquí (puntos 1, 2, 3 de la receta), solo que esta vez hay que dejarlos deshidratarse completamente, hasta que estén bien secos y se vuelvan quebradizos. O se pueden secar en un deshidratador de frutas y verduras.
- Se muelen los tomates en el molinillo de café hasta convertirlos en un polvo fino.
- Se conserva en un tarro cerrado, obligatoriamente en el frigorífico, de lo contrario el polvo absorbe la humedad.
Tomates muy secos
Polvo de tomate