Crostata con mermelada de ruibarbo y fresas
La crostata es una tarta rústica de origen italiano, para cuya preparación podéis usar cualquier fruta que deseéis, según la temporada.
Usé la mermelada de ruibarbo que preparé el domingo, porque tiene un papel especial además del buen sabor que tiene en combinación con las fresas: el de no dejar que el jugo de las fresas llegue a la masa de la base y la ablande. Otra solución sería espolvorear sobre la masa en lugar de mermelada un poco de pan rallado o galletas trituradas.
Para que la masa de la tarta quede crujiente y un poco desmenuzable es importante usar los ingredientes muy fríos (la mantequilla y el agua) y cada vez que manipuléis la masa tener las manos frías para que la mantequilla no se derrita, es ella la que da consistencia a la corteza. Además, cuando forméis la tarta debéis trabajar muy rápido.
Podéis hacer la tarta con cualquier mermelada y cualquier fruta, depende solo de vuestros gustos. En invierno la podéis hacer solo con mermelada, poniéndola en una capa más gruesa, y cuando esté horneada decorar con láminas de almendras o nueces ligeramente tostadas. Otra combinación interesante que quiero probar es con frambuesas y albaricoques...
Ingredientes
170 gr harina
2 cucharadas de azúcar (usé azúcar moreno)
1 punta de cuchillo de sal
150 gr mantequilla fría (de la nevera)
4-6 cucharadas de agua fría (tenedla en el congelador 10 minutos)
3 cucharadas de mermelada de ruibarbo
8 fresas grandes
1 cucharada de azúcar glas para decorar
Cómo preparar crostata con mermelada de ruibarbo y fresas
- La harina, el azúcar y la sal se ponen en el robot de cocina y se mezclan unos segundos para que se integren bien. Se añade la mantequilla cortada en copos y se mezcla 5 segundos más, hasta que la masa tenga aspecto arenoso. Con el robot en marcha, añadid luego una cucharada de agua cada vez hasta que la masa se junte formando una bola. Yo puse 5 cucharadas de agua.
- Con las manos frías (las tuve bajo un chorro de agua fría) sacad la masa del robot, envolved en film transparente dándole forma de disco y meted en la nevera durante mínimo 1 hora.
- Mientras tanto cortad las fresas en rodajas.
- En la bandeja donde hornearéis la tarta (yo usé el fondo de un molde redondo desmontable) colocad papel de horno y luego espolvoread harina (la masa puede estar un poco pegajosa). Colocad la masa en el centro y con las manos frías y enharinadas extended una lámina circular de aprox. 27 cm de diámetro, no tiene que ser perfecta.
- Extended la mermelada en el centro dejando un margen de aprox. 5 cm libre. Colocad sobre la mermelada las rodajas de fresa en círculo, empezando desde el exterior.
- Levantad los bordes dejados libres alrededor del relleno, teniendo siempre las manos enharinadas y ayudándoos del papel de debajo, en caso de que la masa se haya pegado un poco. Presionad suavemente el borde y espolvoread luego un poco de azúcar sobre él para que quede crujiente. Si queréis que quede más dorada, untadla con un poco de mantequilla derretida o yema batida antes de espolvorear el azúcar, yo no lo hice.
- Meted en el horno precalentado a 200°C durante 45-50 minutos.
*Hacia la mitad del tiempo de horneado añadí más fresas sobre la tarta, porque no las puse todas al principio, me parecieron muchas, pero redujeron mucho dejando ver la capa de mermelada, así que cubrí los huecos. - Espolvoread azúcar glas en los bordes cuando se haya enfriado un poco. Servid cuando esté completamente fría.
Mezclamos la harina con el azúcar y la sal
Añadimos los copos de mantequilla
Mezclamos la mantequilla y obtenemos la masa arenosa
Añadimos el agua
Metemos la masa en la nevera
Extendemos una lámina circular
Extendemos la mermelada sobre la masa
Colocamos las rodajas de fresa
Levantamos el borde y espolvoreamos azúcar
Crostata con mermelada de ruibarbo y fresas