Sopa miso japonesa – receta tradicional y sencilla
Asiatica Recetas Rapidas Recetas Sencillas Recetas Sin Gluten Retete Fitness Sopas y Caldos
La sopa miso forma parte de la alimentación tradicional japonesa, asociada con la longevidad y el envejecimiento saludable. Tiene efectos beneficiosos para la digestión (gracias a los probióticos), para la piel (estimula la producción de colágeno), el equilibrio hormonal (especialmente en mujeres), y gracias a las algas wakame ayuda a eliminar los metales pesados del cuerpo.
Existen muchas variantes regionales y familiares de la sopa miso, pero la más conocida (clásica) es esta versión que contiene tofu, algas wakame y cebolleta.
La sopa miso también se encuentra en sobres instantáneos, pero aunque he probado varias marcas, incluso premium, ninguna se ha acercado al sabor de la preparada en casa. Además, puedes controlar la cantidad de sal y otros aditivos que se añaden a las sopas instantáneas.
Ingredientes
500 g de caldo japonés Dashi
150 g de tofu (firme o sedoso)
15 g de pasta miso (cualquier tipo, yo uso miso blanco - shiro miso)
2-3 g de algas wakame deshidratadas
1 cebolleta
Porciones: 2 normales o 3 pequeñas
Calorías: 165 kcal en total
Proteína: 15,8 g en total
Cómo preparar sopa miso japonesa – receta tradicional y sencilla
- Preparar el caldo japonés Dashi siguiendo los pasos 1-5 de esta receta. NO lo condimentes con salsa de soja, mirin y azúcar.
- Cortar el tofu en cubitos. Si lo deseas, escalda los cubitos en agua durante 2-3 minutos para refrescar el sabor. Déjalos escurrir bien en un colador.
- Si el wakame viene en trozos grandes, ponlo a remojar en agua a temperatura ambiente durante 10 minutos. Al final escúrrelo y córtalo en trozos pequeños. Si tienes trozos pequeños en el paquete, puedes saltarte el remojo y añadirlos directamente secos al miso. Las algas wakame deshidratadas tienen un color verde muy oscuro, casi negro. Al rehidratarse se vuelven verdosas y aumentan mucho su volumen, así que no te tienes la tentación de añadir demasiadas a la sopa.
- Cortar la cebolleta en aros finos.
- Cuando quieras servir la sopa, calienta el caldo dashi hasta que esté muy caliente, pero sin que llegue a hervir. Pon la pasta miso en un colador de té, sumérgelo en la sopa y frota con una cuchara hasta que toda la pasta se disuelva en la sopa.
Prueba la sopa - debería ser aromática y agradablemente salada. Si está demasiado salada, significa que tu pasta miso contiene demasiada sal - la próxima vez reduce la cantidad o cambia de marca si al reducir la cantidad el sabor queda insípido. - Añadir entonces los cubos de tofu y el wakame y dejar 2-3 minutos más a fuego bajo, sin hervir. Al hervir perderás algunos beneficios de la pasta miso y las algas.
- La sopa está mejor servida inmediatamente - el sabor es más fresco. Si sobra, se puede recalentar, pero teniendo cuidado también de no hervirla. Servir la sopa en cuencos, espolvoreada con cebolleta por encima.